y faltar varios días al trabajo, cuando lo hago con justificaciones que están dentro de lo legal, entonces puedo comenzar algo en la cocina, cocinar un plato despacio, cortar las verduras, ponerlas en la sartén, esperar a que pochen, observar los cambios de estado, hay días (lunes, martes, miércoles, viernes) donde suelo estar corriendo, suelo ir a las apuradas, y con un dolor particular en la espalda, arriba de un omóplato, intento pensar en esquemas alimentarios que incluya distintos nutrientes que sean compatibles con el hierro y que no alteren mi cognición. si como demasiados sanguchitos y más si lo hago de a pie luego me siento estúpida, en general las últimas clases que doy dejo andar mi estupidez, en forma de simpatía; a veces mi estupidez adquiere la forma de la simpatía u otros de la rigidez epistémica; entonces lleno pizarrones y refunfuño, camino entre los bancos, talón - punta, talón; los adolescentes tienen olor, las aulas limpias huelen a desinfectante, pero a ...
al fin en zafu, cojín, almohadero de gatos, piojera, saco de gomaespuma viscoelástica y helada lavada en el lavarropas al fin tus pensamientos de inyección drástica se calman después de una dosis y vuelven en triple y rápida drasticidad con cada despertar, despierto como si hubiera estado corriendo, y despierto a salir corriendo, ¿por qué se me dan así las cosas? pienso en corregir otro hábito: si me levantara con tanto tiempo que cupieran todas las posibilidades no es sin tus besos no es sin tus manos de pétalos que puedo yo volver a mi lugar ese lugar que está debajo del ombligo que me arranca del ombligo para registrar a los demás, no es sin tus besos de frutilla fresca que mi alma congelada encuentra algo que probar miro el cuarto en penumbras y descubro que todavía es este el sitio donde quiero estar, así, a oscuras lo demás son mandatos, los demás son recados que mi cultura manda a hacer: ve y recoge, ve y ejercita, ve y pon a prueba lo que aprendiste, ve y ponlos a prueba,...
y los días que estoy así me gusta comprar una pequeña cocacola, observar que una botella ínfima de cocacola tiene la misma cantidad de plástico que una botella de tres litros, solo que es mucho más dura; me gusta bajar con cocacola dos o tres pastillas y decirme salud, y esperar con las caderas laxas a que desaparezcan las ideas que como nubes se esfumen; cuando me siento así de feo siento rabia rabia rabia por cosas que son espantosas: el estado nacional, la tercera guerra mundial, la porquería que veo en redes sociales, me da un asco y una rabia, me gusta intentar muchas veces al día hacer un buen día, eso quiere decir que ya no estoy tan mal ni deprimida, solo es que me siento vacía, pero ese estado me "pertenece" (sic) dos o tres veces hago la cama dos o tres veces desayuno dos o tres veces abro la puerta que da al patio y me entero del clima exterior, dos o tres veces lavo mi cara dos o tres veces lavo mis dientes y veo mis ojos como chiquitos en una cara enorme y...
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